This Must Be the Place fue una exposición individual en O Galeria Cerâmica, en Oporto (Portugal), que exploraba la idea del hogar como algo capaz de transformarse con el tiempo: ya sea una casa, las personas con quienes compartimos la vida o, simplemente, un sentimiento que llevamos en nuestro interior.
Inspirándose en los azulejos presentes por toda Barcelona, Milo Hachim creó una serie de piezas cerámicas que reinterpretan este elemento cotidiano a través de su propio lenguaje visual. Elaboradas con arcilla oscura y talladas para dejar al descubierto colores vivos en su interior, las piezas se convierten en pequeñas ventanas a escenas protagonizadas por animales, personas y naturaleza, reflejando la conexión, la compañía y los momentos de la vida diaria.
La exposición se completaba con figuras cerámicas que realizaban gestos sencillos, como caminar, sostener una flor o compartir tiempo con un animal. En conjunto, las obras crean un paisaje doméstico imaginario: un espacio para detenerse, conectar y reflexionar sobre qué es lo que hace que un lugar se sienta como un hogar.
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